Eurovisión también sucumbe al coronavirus

Nuevo hecho histórico con el telón de fondo del coronavirus. A la multitud de actos aplazados y cancelados por la pandemia mundial, se sumó este miércoles la suspensión del próximo Festival de Eurovisión, que se iba a celebrar en Róterdam (Países Bajos) el próximo 16 de mayo. Precisamente el día en que se cumplían 59 años de la primera participación española, que tuvo lugar el 18 de marzo de 1961, cuando Conchita Bautista cantó ‘Estando contigo’ en la ciudad francesa de Cannes, la Unión Europea de Radiodifusión (UER) canceló Eurovisión 2020. Se trata de un hecho inaudito en la historia del certamen, que se había celebrado ininterrumpidamente desde su creación, en 1956. Es decir, durante 64 años, desde que vio la luz en Lugano, Suiza, no había habido un motivo de causa mayor que se lo llevase por adelante. Hasta este miércoles.

La organización del evento llevaba semanas valorando seguir con el festival pero este miércoles anunció que «la situación creada por la expansión del COVID-19 por Europa y las restricciones establecidas por los gobiernos de los organismos de radiodifusión participantes y las autoridades holandesas» les ha obligado a tener que cancelarlo. «La salud de los artistas, el personal, los aficionados y los visitantes, así como la situación en los Países Bajos, Europa y el mundo, están en el centro de esta decisión», rezaba el texto, que rechazaba la idea de posponer el festival unos meses porque no se podría garantizar «un evento de tal tamaño a finales de este año», y porque «reduciría la cantidad de tiempo para preparar el concurso del año siguiente», que ya ocuparía las fechas habituales.

HISTÓRICO:

1956
es el año en que comenzó a celebrarse Eurovisión. Desde entonces han pasado 64 años y nunca se había tenido que suspender el certamen… hasta ahora. En este tiempo, el festival ha ido creciendo en fama y audiencia. La edición de 2019 fue seguida por 200 millones de telespectadores.

Además, el comunicado explicaba que la UER está negociando junto con las televisiones públicas holandesas encargadas del festival para que Róterdam siga siendo la sede en 2021. Y por último, el escrito reconocía que desde la organización están «muy orgullosos de que Eurovisión haya unido a su público cada año, sin interrupción, durante los últimos 64 años», y que lamentan, tanto como los aficionados, que finalmente no pueda tener lugar en mayo.

Por su parte, TVE comunicó este miércoles que «apoya y entiende la difícil decisión tomada por la Unión Europea de Radiodifusión» en una «situación sin precedentes». Asimismo, el ente público agradeció el compromiso del que iba a ser el representante español en esta edición, Blas Cantó, y le invitó a volver a ser el candidato nacional en la próxima cita. No se hizo esperar la respuesta del vocalista murciano, que nada más conocer la noticia aseguró que trabajará por su candidatura para 2021.

«Estoy muy contento por tener la oportunidad de hacerlo el año que viene. Vamos a llevar Eurovisión por todo lo alto, va a ser mi bandera, y tenemos tiempo de que lo sea y de hacer una buena interpretación», han sido las palabras de Cantó, que también ha reconocido que le da «mucha pena» la cancelación, porque «hay un trabajo muy grande detrás a nivel global», aunque cree que «es lo correcto». Por ello, también ha querido mandar un mensaje a los fans y pedirles «que se queden en casa para que esto se pare lo más pronto posible».

Emisión sin público

Otra de las opciones que barajó la UER fue la de llevar a cabo el certamen sin público, pero la idea no cuajó, ya que «las restricciones holandesas sobre las reuniones de un gran número de personas, y las restricciones en los desplazamientos a nivel internacional implican que mantener el evento, aun sin público, es ahora mismo imposible». Y en ese sentido, Cantó comentaba este miércoles que «era una locura, porque Eurovisión son los fans», y que «sin ellos no hay nada».

Así, se espera que en el año 2021 vuelva Eurovisión, el mayor espectáculo musical de la televisión, que cada año congrega a 200 millones de espectadores de todo el mundo, con su edición número 65, y lo haga de la mano de TVE. Para entonces, si se decide seguir con Róterdam como sede, solo quedarían por resolver dos cuestiones. La primera es qué pasa con las entradas adquiridas para la presente edición cancelada, y la segunda, quiénes serán los intérpretes encargados de representar a cada país. De momento, la UER está analizando si el dinero será reembolsado o si los tickets serán válidos para el festival de 2021. En cuanto a los cantantes, serán las emisoras públicas las que decidirán si mantienen los mismos candidatos o eligen otros nuevos.

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