Los puertos deportivos trabajan bajo mínimos durante el estado de alarma para evitar contagios

El caos que ha provocado el coronavirus llega a todos los ámbitos de la sociedad mundial, ya sea por tierra, aire o mar. En este último se enmarcan los puertos deportivos que han tenido que reducir al mínimo su actividad, pues desde que se decretó el estado de alarma la navegación está prohibida para embarcaciones de recreo y deportivas. «Estamos trabajando bajo mínimos siguiendo las recomendaciones sanitarias para que el personal no se contagie. En la oficina está una sola persona al día, con la puerta cerrada y toda consulta, por teléfono. »El personal está a mi cargo y es mi responsabilidad blindar su seguridad«, explicó ayer el directo de Marina de Dénia, Gabriel Martínez.

En una misma situación se encuentran los trabajadores de Marina El Portet. Comentó su director, Luís Mira, que durante estos días de estado de alarma, «la oficina está cerrada, solamente atendemos por correo electrónico y por teléfono, en un horario restringido».

El presidente del Club Náutico de Dénia, Jaime Portolés, confirmó también que están trabajando «bajo mínimos. Los que tienen que estar, lo hacen con reducción de horarios y tomando todas las precauciones necesarias. Otros siguen su jornada a través del tele trabajo, mientras que el resto están de vacaciones».

Respecto al apartado deportivo del club como el gimnasio o la piscina, «están cerradas, nadie puede venir ahora, porque el confinamiento es obligado», recordó Portolés. Los directores de los recintos portuarios dianenses coinciden en afirmar que el varapalo que está ocasionando el COVID-19 «es muy fuerte, hemos perdido la Semana Santa, unas fechas marcadas en rojo en nuestro calendario por lo que suponían económicamente para nosotros», matizó Mira.

De hecho, el director de Marina El Portet reconoció que si el periodo de cuarentena «se alarga mucho, seguramente tendremos que acogernos a alguno de los ERTE». Aunque aclara que todavía no se ha tomado una decisión definitiva: «estamos estudiando todas las contingencias. Todo depende de que se salve el verano y que la gente, tras la crisis, tenga dinero para gastar».

En el Club Náutico de Dénia se mostraron más optimistas. «Nosotros aprobamos los presupuestos para el ejercicio 2020 hace tres semanas. Lógicamente, de esto no teníamos ni idea, pero por suerte, tenemos un colchón económico que hemos ido generando en estos últimos once años con los que se podrán asumir los gastos».

Por su parte, el máximo responsable de Marina de Dénia confirmó que «por el momento» no piensan en un posible ERTE, «vamos a hacer lo posible para tener que echar mano de este recurso. Creo que si no es estrictamente necesario, hay que aguantar, porque el dinero que nos van a inyectar, va a haber que ponerlo luego, nos va a afectar a todos».

Aplazamientos

La crisis sanitaria también afecta al calendario. Muchas de las actividades programadas se han tenido que suspender o aplazar. En el Club Náutico, muchos eventos deportivos «teníamos previsto hacer la ruta de la sal, que se aplaza, algún campeonato de España, que también se aplaza. Como todo se está suspendiendo o aplazando, será un gasto que no se va a realizar».

En cuanto a la Marina de Dénia, el acontecimiento más importante en el horizonte era la decimotercera edición del Salón Náutico, prevista para celebrarse del 30 de abril al 3 de mayo. Sobre su posible aplazamiento o cancelación, Martínez aseguró que «todavía no hemos tomado una decisión al respecto, estamos estudiando ya otras alternativas, de posibles aplazamientos, dependerá de como nos afecte y en qué dureza lo haga».

Comentó además que, si finalmente se llega a celebrar el certamen, barajan la posibilidad de convocar el salón náutico con asistencia gratuita por parte de los participantes, si la dureza de la crisis es extrema. Hay que arrimar todos el hombro para salir de esta«.

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