El Ibex-35 sufre un duro repliegue en la sesión, pero gana un 5,19% en la semana

El Ibex-35 terminó el día con una caída del 3,63%, para cerrar en los 6.777,9 puntos. El índice puso fin de esta manera a la secuencia de tres sesiones consecutivas al alza que le llevaron a acumular una rentabilidad de alrededor del 13% y a rebasar los 7.000 puntos desde los poco más de 6.200 puntos de los que partía el lunes.

La semana, por tanto, ha sido capicúa para el indicador doméstico: la comenzaba el lunes con pérdidas de más de un 3% y la cierra el viernes con otra caída superior a los tres puntos porcentuales. Pero el balance del conjunto de estas cinco últimas sesiones ha sido muy favorable, con una recuperación de más de un 5%. El selectivo pone fin, de esta forma, a una secuencia de cinco semanas seguidas de pérdidas.

En la semana que termina ha sido posible que hubiera algo mejor tono debido a la acumulación de medidas de apoyo a la economía. En primer lugar, en materia monetario, con el Banco Central Europeo y la Reserva Federal norteamericana, fundamentalmente, manifestando, con mayor o menor convicción, que harán todo lo que sea necesario para sostener a la economía. El presidente de la Reserva Federal norteamericana, Jerome Powell, ha avisado de que a la institución que preside no se le ha acabado la munición. Y el Eurobanco ha flexibilizado todo lo que ha podido su programa de compra de bonos de emergencia.

También la política fiscal ha puesto de su parte. Muy en particular, Estados Unidos, que ha logrado sacar adelante, con apoyo de demócratas y republicanos, un programa de estímulo dotado de 2 billones de dólares.

Pero en el Viejo Continente anoche se produjo una nueva ruptura entre, simplificando, el norte y el sur sobre el modo en que atacar la crisis económica que está ocasionando el coronavirus: Alemania y Holanda se oponen a los eurobonos y a los coronabonos, a mutualizar los riesgos, e invitan a los países que lo necesiten a acudir a los instrumentos comunitarios ya construidos para pedir ayuda, con el problema de que tienen asociados condicionalidad e intervención. Ante esta situación, Italia y España se levantaron de la mesa de negociaciones. Y los países miembros se han dado quince días para continuar diseñando una respuesta.

Ello pudo estar detrás de la ampliación de la prima de riesgo de los países de la periferia europea y, muy en particular, de España e Italia. La de España subió desde los 89 hasta los 98 puntos básicos. La de Italia, desde los 156 hasta los 178 puntos.

Así, en todo el Viejo Continente se impusieron las pérdidas. El Ftse 100 británico retrocedió un 5,24%. El Cac 40 francés se dejó más de un 4%. Mientras que el Dax alemán y el Ftse Mib de Milán bajaron un 3,68% y un 3,15%, respectivamente.

Pero los números rojos no fueron una excepción europea. Al cierre de la sesión en las plazas del Viejo Continente también estaban teñidos de rojo los índices americanos: el Dow Jones bajaba un 3,2%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq bajaban alrededor de un 2,9%.

En el selectivo español, media docena de valores se salvaron de los recortes. Viscofán fue el más rentable, con una subida del 5,36%. A continuación se colocó Colonial, que subió casi un 5%. Más de un 3% sumó Red Eléctrica. Grifols avanzó un 2,20%. Cie Automotive y Endesa completaron la lista de valores en verde. Y Mediaset completó la lista de compañías que esquivaron los números rojos con un cierre en tablas.

En rojo, Aena fue el valor que más cayó, con un recorte del 6,82%. IAG y ACS también bajaron más de un 6%.

Después se colocó el grueso de las entidades financieras, con el Santander (-5,94%) a la cabeza, seguida de CaixaBank (-5,89%), Bankinter (-5,84%), el Sabadell (-5,82%) y BBVA (-5,34%).

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