Interior sigue dejando en el aire la ampliación a 500 policías autonómicos

«Se trata de un proceso paulatino que va de la mano de las ofertas de empleo público que estamos realizando y que son las más cuantiosas de los últimos años». Esta es, literalmente, la respuesta del Ministerio del Interior ante el problema que afecta a la Policía Autonómica y que el jueves avanzó LAS PROVINCIAS.

El cuerpo policial de la Generalitat lleva año perdiendo agentes y asume ahora la crucial lucha contra imprudencias ante el coronavirus con la cifra de policías más baja de su historia. Eso a pesar de que el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, selló en septiembre de 2018 un pacto con el presidente Ximo Puig para alcanzar el medio millar de agentes que por convenio le corresponden.

A preguntas de este diario, el departamento de Grande-Marlaska quiso mandar un mensaje tranquilizador y aseguró que la promesa sigue en pie, aunque hayan pasado ya casi dos años sin cumplirla. Hoy son 380 los agentes con los que cuenta el cuerpo autonómico e Interior asegura que la incorporación de los 120 que faltan para alcanzar los 500 prometidos llegará de la mano de la última oferta de empleo público de plazas para la Policía Nacional, de la que se nutre la unidad policial de la Generalitat.

Dicho de otro modo, si no vienen nuevos policías nacionales, no hay refuerzo para la autonómica. Y esa esperada y anunciada inyección de efectivos depende, según el Gobierno, de la oferta de casi 2.500 plazas para la Policía Nacional que fue aprobada hace dos semanas por el Consejo de Ministros.

Reducción de plantillas

Forma parte, dice Interior, de «la planificación para revertir el proceso de reducción de plantillas que se había producido en etapas anteriores. En el caso de la Policía Nacional, de esas casi 2.500 plazas, la gran mayoría, 2.366, se circunscriben a la Escala Básica del cuerpo. El real decreto incluye la oferta para oposición libre de otras 125 de la Escala Ejecutiva.

Si bien Interior habla de la cesión de agentes para la Comunitat como un «proceso paulatino», lo cierto es que desde el pacto entre Grande-Marlaska y el presidente Ximo Puig no se ha cubierto ni un solo puesto ante ascensos traslados o jubilaciones. El número de efectivos ha ido a menos. De los 393 que había el día de la promesa, coincidente con el 25 aniversario del cuerpo, a los 380 actuales.

Tampoco las últimas incorporaciones de policías nacionales para la región han engrosado las filas de la unidad autonómica. Según Interior, el año pasado se crearon 2.606 nuevas plazas para la Policía Nacional. Tal y como publicó el sábado este diario, 300 nuevos agentes del cuerpo estatal trabajarán en la región. Y de momento no hay noticias de que alguno de ellos vaya a nutrir la mermada policía de la Generalitat Valenciana.

En esta tesitura, la solución ha sido sumar esfuerzos ante el coronavirus y que tanto la autonómica, como las policías locales, Nacional y Guardia Civil persigan infracciones sanitarias.

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