Lexus experimenta con los colores artesanales en el LC 500h

A la hora de comprar un coche hay varios factores fundamentales, que variando su orden según cada cliente, podrían ser el precio, tamaño, consumo y potencia.

Una vez elegido el modelo y sus características mecánicas así como el equipamiento llega otra decisión no menos importante, la de elegir el color, ya que será el que nos acompañe durante la vida del vehículo, como mínimo unos cinco o seis años.

Además de los colores básicos, entre los que siempre destacan el blanco y el plata entre los preferidos por la mayoría de los conductores, cada vez se brindan más potabilidades de personalización, tnato en uno como en varios colores combinados.

Los diseñadores de Lexus disfrutan de la libertad de desarrollar nuevos colores para sus vehículos, trabajando desde cero en un proceso que puede llevar hasta dos años. Una ocasión como el lanzamiento del coupé insignia LC 500h 2021 es la oportunidad ideal para estrenar un nuevo color, en este caso, Naranja Carnelian.

El Naranja Carnelian ha sido creado como un color emocional que evoca la conducción ágil de la más reciente edición del coupé insignia de la marca. Con su alta saturación de color y su brillo, no se parece a nada visto hasta la fecha en un Lexus. Su calidad visual se explica por la aplicación de múltiples capas, cada una de las cuales contribuye al efecto final, incluidas dos capas base distintas de alta saturación y una base de mica adicional.

Su impacto se refuerza al ofrecerse en combinación con una paleta de colores igualmente impresionante en el interior. El Naranja Manhattan es un intenso nuevo color para el habitáculo del LC, inspirado en el famoso solsticio de Manhattan –Manhattan Henge–, un espectacular fenómeno luminoso que se produce dos veces al año, cuando el sol poniente se alinea exactamente con la conocida cuadrícula de calles del distrito neoyorquino.

Utilizado en el forro del techo, los paneles de las puertas y los detalles de la tapicería de los asientos, transmite una sensación exclusiva y vanguardista.

No hay ningún atajo a la hora de crear un nuevo color Lexus: un diseñador tomará una decisión solo después de haber valorado cientos de muestras distintas. «Al desarrollar un nuevo color, veo tantos tonos de pintura que a veces al final del día ya no veo bien», dijo Megumi Suzuki, una de las diseñadoras de colores más experimentadas de Lexus, que destaca en su trabajo por sus conocimientos cromogénicos esenciales y su gran ojo. «Siempre que conozco a alguien, o que entro en una tienda, o a casa de alguien, me fijo en los colores y los materiales. Hay mucha gente como yo en nuestra división», añadió.

Una vez se ha escogido un color queda aún mucho por hacer. Suzuki contó con la ayuda de un pequeño ejército de expertos en distintas fases del proceso de desarrollo: técnicos de laboratorio para mezclar la pintura; escultores con arcilla; ingenieros, y el equipo del taller de pintura de la línea de montaje, que se encarga de dar a cada LC un acabado uniforme e impecable.

La selección final del color tampoco es tarea fácil. Un color deslumbrante una mañana de verano puede palidecer a la sombra o bajo los focos de un concesionario. Los diseñadores también tienen que gestionar los caprichos de sus propias preferencias en términos de colores. «Lo curioso del color es que tu percepción del mismo puede cambiar en función de la estación, de cómo te sientas ese día o de las tendencias que vayas viendo», explicó Suzuki.

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