El Puente de Serranos, el más viejo de Valencia junto al Puente del Real

El Puente de Serranos, denominado así por servir de entrada para aquellos que llegaban de la comarca de la Serranía, es el segundo de los conocidos como «puentes históricos» en ser reconstruido en piedra, pues el primero fue el Puente de la Trinidad.

Con nueve arcos escarzanos, tiene casi 160 metros de longitud y 11,2 metros de ancho de tablero. También, sirve de unión de la principal puerta septentrional de la ciudad con el camino al maestrazgo y Sagunto.

¿Dónde está?

Constituyéndose como una de las piezas fundamentales que se ubican sobre el antiguo cauce del río Turia, es uno de los puentes más bonitos de la ciudad, tanto por su significado como por el lugar donde está construido. Está compuesto por una única escalinata que permite la bajada al lecho del río.

El norte del puente se comunica con la calle Sagunto mientras que la parte sur desemboca en las Torres de Serranos, antigua muralla de la ciudad que, hoy en día, constituye una entrada al barrio del Carmen.

¿Cuándo se creó?

Tal y como indica Margarita Fernández Gómez en ‘Ingeniería en la historia siglos X al XX’, ‘se habla de un «puente de piedra» situado aquí en las crónicas de 1248, 1254 y 1262. No era el único puente sobre el Turia, aunque sí el único de piedra, y las referencias a otro puente llamado «del real» o «del Temple» son anteriores a 1248’.

‘Aunque en 1475 no fue arrasado como los de S. José y Mar, no pudo resistir la avenida de 1517 que lo destruyó completamente, por lo que el 22 de junio de 1518, la Junta Vella de Murs acordó construir un puente tomando como referencia el de la Trinidad que era el único que seguía en pie’, señala. En este sentido, se construyó sobre nueve arcos escarzanos con escollera, tajamares y pretiles y su creador fue Juan Bautista Corbera.

l Puente de Serranos fue construido en 1518 por Juan Bautista Corbera.
l Puente de Serranos fue construido en 1518 por Juan Bautista Corbera. / LP

Hasta el del siglo XVII, sobre el puente descansaban cinco estatuas sobre las barbacanas que representaban a San Pedro Nolasco, San Pedro Pascual, padre Jofré, Teresa Gil de Vidaure y Nuestra Señora de la Merced. Tal y como señala Fernández, ‘fue el primer puente con casalicios de los existentes en el cauce, aunque hoy sea, curiosamente, el único que no tiene ni esculturas ni casalicios’.

Por su parte, las Torres de Serranos, por su belleza y su elaborada ornamentación, fueron símbolo de poder en Valencia. En 2012 fue convertido en peatonal.

¿Por qué es curioso?

Este puente histórico se encuentra incluido en el Conjunto Histórico de Valencia y en el entorno de protección del Bien de Interés Cultural Puerta de Serranos según el Diario Oficial de la Generalidad Valenciana (DOGV) de 10 de mayo de 1993 y, además, se encuentra declarado como Bien de Relevancia Local individualizado por el artículo 46 de la Ley 4/1998 del 11 de junio, de la Generalitat Valenciana.

Leave a Reply