Les Corts alumbra al tercer hombre

Hoy hay fiesta mayor en Les Corts. Debate del estado de la Comunitat. Tal y como está el patio, no haría falta ser un lince para saber que el coronavirus es el actor principal, casi monologuista, en lo que se refiere al estado de los valencianos: en alarma, en semialarma o viniendo de una alarma. Si desde marzo no te has hecho un PCR ya no eres nadie ni te ha pasado nada verdaderamente grave. Debatir sobre otra cosa, por tanto, sería insultante; no obstante, si el contenido de las sesiones ya se conoce, el papel que cada uno de los seis actores (PSPV, PP, Ciudadanos, Compromís, Vox y Podemos) va a desempeñar, ya no está tan claro, al menos no en todos los casos. Es el momento de ver qué hace ‘El tercer hombre’ de los dos bloques.

Está cantado que PSPV y PP van a situarse como puntales, y a su alrededor fluctuarán Compromís y Ciudadanos, que lo mismo se arriman hacia un sitio que hacia otro. Según sufran un ataque de responsabilidad, de coherencia o de tacticismo. Otro cantar es lo que harán Podemos y Vox, sendos ‘tercer hombre’ de los bloques de la izquierda y la derecha, respectivamente.

«Nunca nos acostumbramos de ser menos importantes para los demás de lo que ellos lo son para nosotros». Así lo escribió Greene en la novela, una adaptación editorial del guión de ‘El tercer hombre’. El texto y la cinta son maravillosos y ofrecen muchas enseñanzas, entre ellas la reflexión sobre lo que disgusta ser intrascendente.

En el caso de Podemos, la pasada semana apuntaron los morados que tienen ganas de mandanga, ahora con nueva secretaria general, Pilar Lima. Vox, por su parte, cuenta como novedad con la renovación del presidente provincial José María Llanos en Valencia. Los liderazgos, por lo tanto, están fortalecidos. A ver de qué sirve porque, tanto unos como otros precisan mostrar argumentos de que no están allí como la vaca que ve pasar el tren: paciendo y pacientes. En el bloque de la derecha, la popular Bonig va a ir con todo en materia de Sanidad, porque el PP se ha situado como el referente de la oposición crítica. Ciudadanos, por su parte, prefieren encarnar el rol de oposición colaborativa. Veremos, por tanto, qué papel juegan los voxistas, si es que piden papel. En el bloque de la izquierda, los podemistas parecen haber querido trazar una división. Por un lado está el vicepresidente Dalmau, que va por libre con su prosopopeya de compañera de mesa y mantel. Por otra parte, Lima ha comenzado a colorear su perfil y el de su partido, y algo similar hace el grupo parlamentario. Recordemos que Lima llegó ofreciendo mayor talante reivindicativo. A ver si es verdad o era todo filfa.