La DGT aclara la forma correcta de circular en un rotonda

Muchos conductores aún dudan sobre cómo deben circular por una rotonda (glorieta) y algunos, por desconocimiento o irresponsabilidad, incumplen las reglas que rigen la circulación por estas intersecciones.

Tanto es así, que la DGT no se cansa de informar y aclarar sobre cómo se debe circular en las rotondas. La glorieta o rotonda es una vía de sentido único, generalmente con varios carriles, que tiene las salidas situadas en su carril derecho, como si se tratara de una autovía.

Hay una gran variedad de diseños de rotondas, pero en todas ellas el conductor debe tener en cuenta los mismos principios: ceder el paso a quienes están dentro de ella y escoger el carril que considere más adecuado en función de la salida que vaya a tomar; una vez dentro, tiene preferencia el vehículo que está ocupando un carril respecto al que va a acceder a él; y, para salir de la glorieta, es imprescindible situarse previamente en el carril exterior; y si no ha sido posible, efectuar un nuevo giro para colocarse con tiempo en esa posición.

Así pues, tres son los puntos más importantes a tener en cuenta, según la DGT, para circular por una rotonda:

1. Respetar la prioridad de los vehículos que ya circulan por ella.

2. Utilizar solo el carril derecho, el exterior, para salir.

3. Señalizar cualquier cambio de carril.

La DGT y la Guardia Civil de Tráfico destacan la obligatoriedad de usar los intermitentes para señalizar cualquier cambio de carril, especialmente en la rotondas. Este es uno de los principales fallos que cometen los conductores y que en muchas ocasiones causan accidentes.

Un caso especial es el de las turbo-rotondas. Las turboglorietas son un tipo de intersección con un diseño especial que da un giro de tuerca al concepto convencional de estas intersecciones. En ellas rige la misma norma: los vehículos que circulan dentro tienen prioridad sobre los que pretendan acceder.

Pero también hay ciertas diferencias entre unas y otras. La principal es que, en cada carril de una rotonda ‘turbo’, el tráfico va encauzado hacia distintas salidas, de tal forma que no es posible hacer la plaza completa por el carril exterior.

La DGT destaca que las líneas continuas hacen posible esta conducción guiada desde la entrada. El objetivo es es mantener a cada vehículo encauzado hacia su salida, evitando cruces de trayectorias y colisiones. Evidentemente, el riesgo solamente desaparece si los conductores respetan la señalización.

Una turbo-rotonda de diseño sencillo.
Una turbo-rotonda de diseño sencillo.