Peugeot e-2008: ¿el urbanita definitivo?

La tecnología puramente eléctrica es, tras la híbrida enchufable, la que más crecimiento está registrando en las matriculaciones de vehículos nuevos de nuestro país. Para que os hagáis una idea, en lo que llevamos de año -y pese al maldito coronavirus-, se han vendido más de 11.200 coches de cero emisiones, lo que se traduce en un 23% más con respecto al período enero-septiembre del año pasado. Esto pone de manifiesto que la movilidad eléctrica ya no forma parte del futuro. Es algo tan presente en las grandes ciudades como lo son los rascacielos o los monumentos… y, teniendo en cuenta las nuevas zonas de bajas emisiones que se crearán próximamente en municipios de más de 50.000 habitantes, pronto reclutarán más adeptos fuera de los límites de Madrid o Barcelona.

Por tanto, ahora que nadie se atreve a cuestionar la existencia de los coches eléctricos, ¿cuál de ellos es la mejor alternativa? La respuesta es que pueden ser varios, depende de tus necesidades, pero de lo que no hay duda es de que este Peugeot e-2008 que vamos a desgranar a continuación y del que os hablamos más largo y tendido en Autocasión es uno de los que deberían rondar por tu cabeza. ¿Por qué? Veamos…

El Peugeot e-2008 entra por los ojos

El e-2008 adopta los rasgos de la segunda generación del SUV francés que, de largo, ha ganado en poderío y atractivo con respecto a su antecesora. Ahora deja atrás las medias tintas y hace gala de unas líneas muy rectas y angulosas que remarcan con todas las de la ley su carácter . La versión eléctrica cuenta además con elementos característicos como la parrilla cerrada, que mejora en materia aerodinámica y que en el tope de gama GT al que corresponde nuestra unidad de pruebas está adornada con lamas horizontales en color azul, o las insignias «e» de eléctrico que vemos sobre el capó y sobre las aletas delanteras.

El acabado superior también incorpora unas llantas de 18 pulgadas con neumáticos 215/55 que, si bien ayudan a que el perfil del coche sea aún más llamativo, restan algo de eficiencia y confort como veremos luego. En todo caso, la sensación de calidad que ofrece el conjunto desde fuera es muy buena y en gran parte es algo que se debe a detalles tan cuidados como la peculiar forma lumínica led, que imita los colmillos de un felino en el frontal y sus garras en la zaga. Por cierto, el funcionamiento de los faros en conducción nocturna es correcto gracias a un haz muy nítido y suficientemente lejano.

Un interior tecnológico por encima de todo

El acceso a todas las plazas es bueno y, una vez que entramos al interior, lo que más nos llama la atención son sobre todo el puesto de conducción o i-Cockpit, que junto con la botonadura central en forma de teclas de piano son ya señas indiscutible de Peugeot, y la pantalla central táctil de 10 pulgadas. El i-Cockpit no es más que la combinación de un volante de tamaño reducido que, en teoría, facilita las maniobras y de una instrumentación digital que añade en este e-2008 la vista en 3D. Lo cierto es que una vez que nos acostumbramos a ello, tanto la visibilidad como la ergonomía son inmejorables. Eso sí, desde mi punto de vista, la pantalla del cuadro de instrumentos está un pelín desaprovechada porque, al contrario que la de alguno de sus rivales, los modos de visualización son bastante limitados.

En cuanto al espacio, las cuatro plazas principales ofrecen una habitabilidad suficiente como para salir de la ciudad con un nivel alto de confort. La plaza trasera central es otra cosa. Como en todos los modelos del segmento B, será mejor reservarla para una urgencia o para que sea ocupada por los más pequeños. El maletero cubica un volumen de carga de 405 litros y sus formas regulares permiten meter sin problemas tres o cuatro maletas más o menos grandes. Además, bajo el suelo cuenta con un doble fondo en el que podemos guardar el cable de carga y el kit antipinchazos.

136 caballos tiran de nosotros

Peugeot e-2008
Peugeot e-2008 / C.G.

El motor eléctrico del Peugeot e-2008 está fabricado por Continental y declara 100 kW de potencia (136 CV) y 260 Nm de par instantáneo. Está colocado en posición delantera y proporciona tracción al eje frontal. La respuesta, como en todos los eléctricos, es intachable a nivel de contundencia. A él se une una batería de iones de litio de 50 kWh de capacidad que, según el protocolo WLTP, homologa una autonomía máxima de 320 km. Su consumo medio oficial es de 17,5 kWh/100 km en uso combinado. Durante la semana que hemos estado probándolo hemos registrado una media de en torno a 20 kWh/100 km, por lo que acercarse a los 300 km reales no es complicado. De hecho, en ciudad será fácil incluso superarlos.

Los tiempos de carga para el e-2008 van desde los 30 minutos para llenar el 80% en un cargador rápido de 100 kW hasta las 16 horas en una Wallbox de 3,7 kW. Si optamos por un enchufe Schuko, necesitaremos algunas horas más para lograr la máxima autonomía.

El comportamiento puro y duro de este modelo está marcado obviamente por su orientación urbanita. Es un coche muy fácil de manejar en ciudad que te convertirá además en el rey de los semáforos, dada la rápida salida desde parado que proporciona. La suspensión aboga por un tarado suave que se agradece cuando circulamos por una calle con el asfalto roto o cuando sobrepasamos obstáculos como badenes o pasos sobreelevados.

Su tamaño compacto, la dirección tan asistida que tiene y los numerosos asistentes que incorpora este acabado de serie hacen que las maniobras nos sean muy sencillas de llevar a cabo incluso en las zonas más estrechas o céntricas del núcleo urbano.

Cuando salimos de la ciudad y conducimos por la periferia o por vías más reviradas salen a escena algunas inercias propias de un coche tan pesado como este (en vacío declara nada menos que 1,6 toneladas), sobre todo al pisar una junta de dilatación en pleno apoyo. No obstante, teniendo en cuenta este simple detalle bastará para que nuestro confort no se vea mermado en absoluto.

Como decimos, el equipamiento de serie del e-2008 GT ya es muy rico. Viene con una larga lista de asistentes a la conducción y con otros elementos destacados como son la iluminación full led, las llantas de 18 pulgadas, la climatización automática, el selector de modos de conducción, el sistema de infoentretenimiento con navegación, conectividad y pantalla de 10 pulgadas, la instrumentación digital en 3D, el volante de cuero, la tapicería de Alcantara, el sistema de audio con 8 altavoces y conectividad Bluetooth, el kit antipinchazo y el cable de carga de hasta 7,4 kW. A ello se puede sumar de forma opcional un techo panorámico practicable, cargador de smartphone por inducción, cargador trifásico de hasta 11 kW, alarma antirrobo, pinturas metalizadas o el sistema Park Assist de estacionamiento automático. El e-2008 más básico está disponible desde poco más de 33.000 euros (P.V.P.), pero el GT aumenta la tarifa hasta casi los 39.000 euros.

Destacable

Diseño

Calidad percibida

Manejabilidad en ciudad

Mejorable

Peso

Instrumentación

Precio algo elevado

Fuente: Autocasión.com