La niña que corría cinco kilómetros cada día para ir al colegio

Peres Jepchirchir (1993) creció al oeste de Kenia, en el condado de Kericho, entre cultivos de té y maíz. Nació en el seno de una familia de agricultores y es una de esas niñas que cumple con los tópicos de aquellos para los que no hay distancia que esté lejos si la educación básica es el destino.

Estima que cada día corría entre tres y cinco kilómetros para ir al colegio. Debía hacerlo más rápido de lo normal y el primero que se dio cuenta de aquello fue su hermano. Así se lo hizo saber. Ella recogió el envite y empezó a ganar. Su última victoria, en Polonia. Corrió como ninguna otra mujer lo había hecho antes en medio maratón. Estaba sola pero no le hacía falta nadie más. No sorprendió a los que ya la conocían. En su rostro se veía reflejada la determinación con la que se dirigía a cumplir el objetivo marcado. Al finalizar, con un tiempo récord de 1:05:16, se acordó de su familia. También de su país. Dice que Kenia nunca la ha abandonado. Lo cierto es que ella a los amantes del atletismo tampoco. Ganó un Mundial después de hacerlo en 2016 en Cardiff. Ese año, por cierto, pulverizó el crono en el Medio Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP, rebajando en 21 segundos la mejor marca del circuito por aquel entonces.

Hasta 2020 mucho ha cambiado la vida de Jepchirchir. De hecho, en el Mundial de 2018 no pudo continuar su idilio con Valencia al encontrarse de baja maternal.

Este año, en Polonia, logró un récord mundial que precisamente arrebató a la ciudad que le espera el próximo 6 de diciembre con su Elite Edition. Jepchirchir se tomó los 21k como una preparación para el maratón valenciano: «No sólo quiero ganar el título, sino también hacer un mejor tiempo». La keniana advierte de que no pasará desapercibida en el 40 aniversario de la prueba. Su pretensión es aprovechar el competitivo cartel que presenta la cita para volar acompañada: «Quiero correr al menos en 2:18 o 2:19 y unirme a la lista de grandes maratonianas del mundo. La alineación en Valencia es brillante y no puedo perder la oportunidad de codearme con los mejores».