Las cartas de amor entre Salva y Maje, la viuda del crimen de Patraix: «Es la historia de amor más auténtica que la gente pueda escuchar«

María Jesús, conocida como Maje, no era feliz con su marido, Antonio. Así lo dejó claro a una amiga («Yo la movida con Antonio, que en paz descanse, no la quería», llegó a decir entre risas) tras el asesinato de su esposo, por el que tanto ella como su amante, Salvador, se encuentran en prisión.

Entre las pruebas de su implicación en el crimen recopiladas por la Policía se encuentran las cartas de amor que Maje y Salva intercambiaron durante meses. Estas misivas forman parte ahora del sumario del caso del crimen de Patraix, en el que Antonio fue asesinado en el garaje de su casa, víctima del plan de su viuda y el amante de ésta.

Así empezó «la historia de amor más auténtica»

Tanto Maje, enfermera, como Salva, auxiliar de enfermería, trabajaban en el mismo hospital de Valencia y así lo describía ella en una carta intervenida por la Policía que le remitió a él: «Lo ví… Allí estaba… Sonriente, con los ojos brillantes desde el control de enfermería de la tercera planta (…) Me gustaba, me atraía, ¡¡¡lo deseaba!!! (…) Su olor, su presencia, su mechita cayendo, su gorrito…«

Y agregaba: «Me pongo presumida cuando viene, coqueta. Me anima que venga a planta y verlo… y pasar por su lado… »está el gotero de Ringer vacío« me dice y yo pienso… uff pues llénamelo tú pero no te vayas ya!«.

La correspondencia entre Maje y Salva comenzó antes del matrimonio de ella con Antonio, y el romance continuó después de la boda. En sus cartas, María Jesús se refería a su matrimonio con otro hombre: «Sé que es algo traumático para ti, quizás para los dos, pero al fin y al cabo, no deja de ser una etapa más de la vida por la cual quiero pasar y sentirme protagonista ese día«. »Sabes que mi amor por ti es tan real como mi mirada o mis ganas de abrazarte«, le aseguraba a Salva.

«Haría cualquier cosa por ti»

Maje describía en sus cartas su relación con Salva como «la historia de amor más auténtica y apasionante que he vivido y la gente pueda escuchar«. »Esta carta es una declaración de amor hacia ti, te quiero por encima de cualquier obstáculo, de cualquier inconveniente, te quiero porque me llenas de vida y me haces sentir la mujer más importante del mundo. Tu Maje, tu bruja, tu fea… Pero al fin y al cabo… tuya!«, le afirmaba.

Esta carta íntegra se la enviaba Maria Jesús a su amante por el día del padre, ya que él es padre de una niña:

«Con esta breve carta quiero decirte que te quiero, que te necesito y que voy a cuidarte y mimarte. Soy tuya y prometo serte fiel porque no hay nada más que un hombre como tú a mi lado. Sigue luchando. Sigue conquistando. Nunca hay batalla perdida a tu lado. Tienes a tu lado una mujer que te valora, que te quiere y te escucha. Me llevas de la mano. Seguimos el mismo camino juntos con caminos más llanos y otros más empinados, pero de la mano. Un fuerte beso para el mejor papi del mundo. Te quiero»

Salva, por su parte, contestaba a su amante con más cartas: «Todo lo que hemos pasado juntos ha sido y seguirá siendo increíble (…) Te quiero tanto que no dejo de pensar en ti nunca. Creo que algún día escribiré un libro y seguramente será sobre ti», le indica. Y algunas cartas las firma como: «Tu brujo, tu petardo… simplemente Salva».

«Quiero ver crecer en ti a tu hija, nuestra hija«, le llegó a decir en alguna ocasión, y le aseguró: »Deseo tanto que seas feliz que haría cualquier cosa por ti (…). Espero poder seguir a tu lado para ver que vida da un cambio y empiezas a disfrutar como te mereces«.