Las grabaciones que incriminaron a Maje y Salva: «Me tendrían que estar investigando»

Maria Jesús y Salvador (Maje y Salva, como los conocían sus amigos) fueron detenidos en 2018 por el asesinato de Antonio Navarro. En un primer momento, Salva confesó ser el único autor del crimen, pero luego cambió su versión de los hechos. También Maje se desdijo de sus declaraciones, alegando que no había entendido la pregunta cuando declaró acerca de su implicación en el asesinato.

En el caso del crimen de Patraix, lleno de contradicciones, las escuchas policiales fueron clave para la detención de Maje y Salva. Fueron las grabaciones de las conversaciones telefónicas de Maje las que permitieron a la policía descubrir la doble vida de la viuda.

La joven recibía llamadas de amistades y contestaba de forma compungida y desconsolada, para acto seguido mostrar su alegría y felicidad en otra conversación con una amiga tras confesarle que la muerte de Antonio había sido «una liberación» para ella.

Las escuchas desvelaron también otra infidelidad matrimonial que Maje había ocultado a la policía, por vergüenza a lo que dirían de ella, con un publicista que conoció una noche de fiesta. Fue en casa de este amante donde la joven pasó la noche anterior al apuñalamiento de su esposo.

«¿Me están investigando a mí? Yo pensaba que iba a estar descartada»

Tras días de escuchas telefónicas que no ayudaban a avanzar en las investigaciones, Salva llamó a la viuda para pedirle explicaciones al descubrir la existencia de otro hombre en la vida de su querida. En una conversación del 8 de noviembre de 2017, Salva muestra su tristeza en la conversación porque ella estaba con otro hombre. El asesino confeso seguía enamorado de la viuda, y por eso le avisa de que la policía la estaba investigando.

Salva: Tienes que desconectar de tu casa y me ha venido a la cabeza que… en cierta medida también tendrás que desconectar de mí porque yo te lo voy a recordar cada día que me veas, entonces…

Maje: Qué va. ¡Jamás! Te dije que eso yo…

Salva: Ya.

Maje: Es que ni lo pensaba. O sea te prometí que no lo iba a relacionar y así ha sido. Me lo acabas de recordar tú porque no lo tengo en mente, eso nunca, nunca.

Salva: Pues me ha dado un bajón, me ha dado un bajón bestial.

Maje: Ya pero es que eso te lo pondrás tú en la cabeza. No intentes poner tus pensamientos en los míos porque te vas a equivocar.

Salva: El otro día llamé a la policía.

Maje: ¡Qué dices! (grita).

Salva: A mi amigo.

Maje: Ah…(dice aliviada).

Salva: A mi amigo, a mi amigo.

Maje: ¡Dios! Salva, no hagas locuras, ¿eh?

Salva: No, no voy a hacer locuras, no te preocupes.

Maje: Pero escúchame. ¿Me están investigando a mí?

Salva: A ti o a él (el publicista).

Maje: ¡Hostia! Yo pensaba que iba a estar descartada.

«Me tendrían que estar investigando y no me están investigando»

En otra conversación captada por la policía, Maje y Salva comentan el avance de la investigación, él llega incluso a afirmar rotundamente: «Me tendrían que estar investigando y no me están investigando». También tranquiliza a su amante, pidiéndole que no tema por él.

Maje: Ha dicho que la investigación ya está finalizada. Que faltan por recoger un par de pruebas para aumentar la pena, pero ya tienen al sospechoso con nombre y apellidos. Y entonces, claro, mi madre se puso a llorar. Imagínate, el corazón no me cabía, no me lo creía…

Salva: Porque pensabas…

Maje: Esto está ya acabado. A finales de enero se levantará el secreto y nos reunirán.

Salva: Bueno, bien, porque así cobras por lo menos lo del seguro de Santa Lucía.

Maje: Ya pero Salva, ¡eh!…, me han dejado descolocada.

Salva: Ya pero bueno, no temas.

Maje: ¿No?

Salva: No.

Maje: Pero entonces ¿qué?… la justicia es una mierda.

Salva: No, estás temiendo por mí. No temas. ¿Vale?

Maje: Vale. ¿Y la justicia existe?

Salva: Existirá supongo. Igual tienen a algún sospechoso que ya hubiera tenido algún delito y quieren recabar más información para achacárselo a esta persona.

Maje: Es lo que yo he pensado.

Salva: Me tendrían que estar investigando y no me están investigando.

«Si te preguntan, tú no sabes nada»

Con la información recabada gracias a las escuchas, la Policía supo que Maje y Salva habían quedado en una cafetería del centro comercial Las Américas, en Torrent. Los agentes consiguieron grabar la conversación que ambos mantuvieron ese día, cuando prepararon su declaración por si les detenían. .

Salva: Sólo tengo una duda: la llave.

Maje: ¿Dónde está la llave?

Salva: Nadie se deja la puerta abierta. Esa puerta se cierra.

Maje: ¿Entonces qué tengo que decir?

Salva: Si te preguntan tú no sabes nada… (Se oye hablar a él, pero el ruido no permite entender lo que dice).

Maje: ¿Entonces qué? ¿Me la quitaste tú?

Salva: Que desaparecieron y a tomar por culo.

Maje: Pero yo eso no lo he dicho. ¿Que tú la cogiste?

Salva: Que sí, que yo la cogí del bolso. (Siguen hablando sobre los celos de Salva).

Maje: ¿Pero tú sabrías salvarte? Yo también pero esto no entraba en los planes.

Salva: Ya lo sé pero no va a pasar.