Fisker establece su sede europea en Munich para plantar cara a Tesla

El fabricante estadounidense Fisker ha elegido Munich (Alemania) como ubicación para su nueva sede europea ya que, a su juicio, ofrece un «cómodo acceso» a los principales mercados europeos de vehículos eléctricos y debido a su proximidad con las instalaciones de la también firma automovilística Magna en Graz (Austria).

El desembarco de Fisker en Europa tiene el objetivo de intentar ser un serio rival de Tesla en lo que a movilidad eléctrica se refiere. Si bien la compañía californiana, con sede en Anaheim, no ha cosechado el mismo éxito que su hermana de Sillicon Valley, no cesa en su empeño de ser el referente.

El establecimiento de la sede europea de la compañía en Munich llega después de que Fisker y Magna llegasen a un acuerdo por el que Magna producirá en Austria el nuevo Fisker Ocean, que llegará al mercado en el cuarto trimestre de 2022.

El el Fisker Ocean es un todocamino de 4,64 metros de longitud y de cinco plazas. El maletero llega a 566 litros hasta la bandeja y 708 litros hasta el techo. Del puesto de conducción destaca la gran pantalla central vertical de 16,4 pulgadas desde la que se manejan todas las funciones del vehículo y que sí parece contar con botones físicos. A su lado, el cuadro de instrumentos digital se refleja en una pantalla de 9,8 pulgadas mientras que en el parabrisas se proyecta un Head-up display muy completo.

Se trata de un modelo 100% eléctrico, gracias a una batería de aproximadamente 80 kWh que le permite ofrecer una autonomía superior a los 500 km. Podrá soportar cargas hasta de 150 kW y podría incluso montar un techo solar con placas fotovoltaicas. El odelo, con 306 CV en su versión de acceso, partiría de un precio de 37.500 dólares, lo que al cambio son unos 33.700 €.

«Munich ha sido durante mucho tiempo un importante centro mundial para la industria automovilística. Ubicar nuestra sede al sur de Alemania nos permitirá comenzar de manera rápida y eficiente a desarrollar nuestras operaciones en Europa«, ha subrayado el presidente y consejero delegado de Fisker, Henrik Fisker.

En este sentido, la firma espera abrir sus primeros centros en Europa a finales de 2021, gracias a la «aceptación» que han tenido las reservas de sus modelos.

El único producto de la compañía comercializado hasta el momento, el Fisker Karma, fue uno de los primeros vehículos híbridos eléctricos enchufables del mundo. Se estrenó en 2008 en el Salón del Automóvil de Detroit.