Hyundai i10: un urbano eficaz y práctico

La tercera generación del Hyundai i10 ya está aquí. El modelo más pequeño y urbano de la marca coreana ya está en el mercado con precios realmente competitivos y dirigidos a un público muy específico: conductores que hagan la mayoría de sus desplazamientos por ciudad, habitualmente solos o con un acompañante y que busquen un coche cómodo de conducir, de fácil manejo, práctico y conectado.

El diseño es una de las grandes renovaciones. Las nuevas líneas exteriores hacen al i10 mucho más atractivo, sobre todo gracias a la nueva parrilla delantera y a la opción de bitono de la carrocería. Por dentro nos encontramos con un aspecto más modernizado que incluye una pantalla de ocho pulgadas, plásticos en mate con un diseño característico y, en el caso de nuestra unidad de pruebas, un cargador inalámbrico para el teléfono móvil.

En la parte delantera los asientos son cómodos y la visibilidad es buena. Estamos ante un coche de 3,7 metros de largo, 1,7 de ancho y 1,5 de alto, por lo que es normal el reducido espacio de las plazas traseras y el pequeño espacio del maletero –252 litros–. Del maletero, debemos comentar que dentro de su segmento es una de las cifras más altas de espacio, y si abatimos la fila trasera de asientos la capacidad aumenta hasta los 1.050 litros, así que, si hacemos un pequeño viaje con un acompañante, el espacio de este coche no supondrá un impedimento.

Apuesta por la gasolina

La gama del Hyundai i10 apuesta por los motores gasolina. Se pueden escoger potencias de 67, 87 y 100 CV. La opción más potente es la N Line, cuenta con un diseño más deportivo, es la única con turbo y solo se puede escoger con cambio manual, mientras que las otras dos se pueden elegir con cambio automático o manual. En el caso de la versión de 67 caballos, nos encontramos ante un motor tricilíndrico 1.0, el mismo que equipa la versión N Line de 100 CV; para el modelo de 84 CV, Hyundai ofrece un 1.2 de cuatro cilindros.

En nuestro caso, probamos la versión de 87 CV con cambio automático. Sus mayores aptitudes las sacó a relucir en ciudad con una sencilla maniobrabilidad y una potencia más que suficiente para entornos urbanos. El cambio automático es una opción algo más cara que la manual y percibimos ciertos tirones en marchas cortas, además de una aceleración menor que en el manual, por lo que creemos que la opción más acertada para el día a día es la del cambio manual, a no ser que el conductor esté buscando especialmente pasarse a un automático.

Además de por ciudad, tuvimos la oportunidad de probarlo por carretera. Se defendió bien en zonas de curvas, aunque en los tramos donde encontramos cuestas sí le costaba acelerar un poco más, lógicamente. Aun así, viajamos sin ningún problema, y eso que, insistimos, es un coche hecho para entornos urbanos. Fuimos seguros con un equipamiento como control de velocidad por radar, asistente y alerta de cambio de carril, frenada de emergencia con detección de peatones, navegador… Además, cuenta con Android Auto y Apple CarPlay.

Las tarifas del Hyundai i10 se inician en los 11.950 euros para el modelo más básico de 67 CV, el ‘Essence’, que también se puede adquirir por 40 euros al mes. Con esta versión no tendremos elementos como la pantalla central de ocho pulgadas, tampoco los sistemas de conectividad. Para disfrutar de ellos tendremos que pasar al modelo Klass, disponible desde 13.370 euros con el motor de 67 CV. Las versiones con cambio automático son alrededor de mil euros más caras que las de cambio manual, por lo que seguimos creyendo que la mejor opción para los conductores es la manual por lo comentado anteriormente.

El Hyundai i10 es un coche asequible, perfecto para moverse por la ciudad y aparcarlo con facilidad y, además, cuenta con unos precios competitivos, así como los últimos sistemas de conectividad y seguridad disponibles.